Jordi está de moda. Y nosotros que nos alegramos. La entrevista de Shangay a Jordi Sánchez que hoy queremos conpartir se sitúa en un momento especialmente significativo para el artista, coincidiendo con el lanzamiento de Vértigo, su primer disco inédito en más de una década. Lejos de plantearlo como un regreso nostálgico, Jordi transmite una sensación de plenitud y estabilidad, asegurando que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Esa serenidad se percibe tanto en su discurso como en su manera de entender la música y el éxito.
A lo largo de la conversación, aparece una constante: la idea de haber construido una trayectoria al margen de las reglas habituales de la industria. OBK ha logrado mantenerse relevante durante más de 30 años sin depender del ruido mediático ni de las modas pasajeras. Por eso reivindica esa forma de avanzar “a su manera”, defendiendo que la autenticidad y la coherencia han sido claves para sostener una conexión duradera con el público.
El proceso creativo de Vértigo también ocupa un lugar importante en la entrevista. El artista explica cómo el disco surge en parte desde lo inesperado: ideas recuperadas, intuiciones y decisiones poco planificadas que terminan dando forma al proyecto. Para Jordi, ese componente de azar no es una debilidad, sino una parte esencial de su identidad artística, una forma de mantener viva la creatividad sin caer en fórmulas repetitivas.
Otro de los ejes destacados es la relación de OBK con su audiencia, especialmente con el colectivo LGTBIQ+, con el que han mantenido un vínculo emocional durante décadas. Jordi Sánchez habla de ese apoyo con naturalidad y respeto, entendiendo la música como un espacio de encuentro y libertad. Esa conexión, lejos de diluirse, sigue siendo uno de los pilares que explican la vigencia del proyecto.
En conjunto, nos encanta la entrevista porque dibuja el retrato de un artista que ha sabido evolucionar sin perder su esencia. Más que adaptarse a la velocidad de la industria actual, Jordi Sánchez parece haber encontrado un equilibrio propio, donde la constancia, la honestidad y el paso del tiempo juegan a su favor. Vértigo, en ese sentido, no es solo un nuevo disco, sino la confirmación de una forma de estar en la música que sigue teniendo sentido.
Podei ver la entrevista conpleta aquí
