En este blog nos gusta hacernos eco de noticias que sean relevantes para nuestro séctor. En este sentido, hoy queremos compartir con vosotros una noticia publicada por Andrea García Baroja en el diario económico Cinco Días sobre el crecimiento de la música en directo en nuestro país, un hecho que, como comprenderéis, nos interesa sobremanera en esta compañía.
Escribe la autora que «los conciertos y la música en directo recaudaron en España unos 807 millones de euros en 2025, un 11,2% más que el año anterior. Es la primera vez que el sector supera la barrera de los 800 millones y también el cuarto año consecutivo de crecimiento desde el desplome provocado por la pandemia», según datos del último Anuario de la Música en Vivo de la Asociación de Promotores Musicales (APM)
«España – continua Andrea en su análisis – está viviendo una auténtica edad de oro de la música en directo. El sector superó en 2025 los 800 millones de euros de facturación, encadenando cuatro años consecutivos de crecimiento y situándose ya muy por encima de los niveles previos a la pandemia. La asistencia también se dispara, con millones de espectadores llenando recintos en todo el país».
Detrás de este auge, podemos leer, hay un cambio estructural en la industria. Con los ingresos del streaming más limitados, los artistas dependen cada vez más de las giras, lo que ha impulsado producciones más ambiciosas y una mayor presencia de grandes tours internacionales en España. El directo ha pasado de ser un complemento a convertirse en el eje central del negocio musical.
El fenómeno de los macroconciertos explica buena parte de estas cifras. Grandes eventos en estadios y festivales multitudinarios concentran a decenas de miles de personas y generan un fuerte impacto económico en las ciudades. España se ha consolidado como una parada estratégica dentro de las giras globales, gracias a su infraestructura, su atractivo turístico y la alta demanda del público.
También influye un cambio en el comportamiento del consumidor. El público valora cada vez más la experiencia en vivo frente al consumo digital, y eso se refleja en la disposición a pagar más: el precio medio de las entradas prácticamente se ha duplicado en la última década. Ir a un concierto ya no es solo ocio, sino una experiencia social y emocional.
Aun así, el crecimiento plantea desafíos. Mientras los grandes eventos baten récords, muchas salas pequeñas siguen en una situación frágil, y la subida de precios abre el debate sobre la accesibilidad. El reto ahora es consolidar este boom sin dejar atrás a las bases del ecosistema musical.
Buenas noticias para empresas de management como la nuestra que, desde la humildad, estamos trabajando duro para que estas cifras tan positivas sean sostenibles en el tiempo. !Enhorabuena a todo el sector!
