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La noche doscondos en el Starlite de Marbella

Starlite Marbella es mucho más que uno de los grandes festivales musicales del verano. Se ha convertido en uno de los eventos de referencia de España, por el que cada temporada pasan por el ya mítico escenario de cantera de roca algunos de los artistas nacionales e internacionales más importantes. Y anoche, Starlite quiso rendir homenaje a una de las épocas más brillantes de nuestra música: la Movida y el pop español de los años 80 y 90.

Para hacerlo, reunió sobre su escenario a algunos de los artistas que mejor representan aquella generación y que, varias décadas después, continúan llenando escenarios y conectando con el público. Y en esa noche tan especial, doscondos aportó un auténtico póker de estrellas: Rafa Sánchez, Cómplices, Tam Tam Go! y Marilia.

Cuatro nombres fundamentales de nuestra historia reciente que representan cuatro formas diferentes de entender el pop, pero que comparten algo esencial: un repertorio de canciones que forma parte de la memoria musical de varias generaciones.

Rafa Sánchez, con el legado de La Unión; Cómplices, con sus canciones convertidas en auténticos clásicos; Tam Tam Go!, protagonistas de algunos de los grandes éxitos de aquella época; y Marilia, poniendo voz a las canciones que hicieron de Ella Baila Sola uno de los fenómenos más importantes del pop español de los 90. Cuatro artistas que demostraron sobre el escenario de Starlite que aquello que fue importante entonces sigue siendo relevante hoy.

Porque la nostalgia explica solo una parte de lo que está sucediendo. El verdadero fenómeno está en que estas canciones siguen llenando conciertos. El público que las escuchó por primera vez hace tres o cuatro décadas continúa queriendo vivirlas en directo, mientras nuevas generaciones las descubren, las hacen suyas y las incorporan a su propia banda sonora.

Y lo ocurrido anoche en Marbella es también un reflejo de lo que está sucediendo este verano en los escenarios españoles. Los artistas de doscondos están protagonizando una temporada especialmente intensa, con conciertos, festivales y teatros llenos y una respuesta del público que demuestra que el gran pop español de los 80 y 90 está más vivo que nunca.

Anoche, en Starlite Marbella, fue la noche doscondos.

Si hace unos días escribíamos por aqui sobre los teatros como esos espacios donde la música se disfruta desde la cercanía y la emoción, hoy queremos mirar hacia el otro extremo. Porque si un teatro invita a escuchar, un festival invita a celebrar. Es la gran fiesta del verano: miles de personas compartiendo canciones, recuerdos y emociones con sus artistas favoritos.

Y España lleva tiempo viviendo un momento extraordinario. Los festivales se han consolidado como uno de los grandes motores de la música en directo y también de la economía. En 2025, la recaudación por venta de entradas superó los 807 millones de euros, mientras que el impacto económico generado por conciertos y festivales rondó los 5.800 millones. Más allá de las cifras, estos eventos llenan hoteles, restaurantes y comercios, convirtiéndose en un importante impulso para el turismo y la actividad local.

Pero su verdadero éxito está en otro lugar: en la experiencia. Un festival ya no es solo un concierto. Es pasar un día con amigos, descubrir nuevos artistas, disfrutar del ambiente y cantar al unísono canciones que forman parte de nuestra vida. Son recuerdos que empiezan mucho antes del primer acorde y permanecen mucho después de que se apaguen las luces.

Una de las claves del éxito de los festivales es el protagonismo de los artistas que marcaron los años 80 y 90. Lejos de ser un fenómeno de nostalgia, sus conciertos demuestran que las buenas canciones nunca pasan de moda. Cada vez es más habitual ver a varias generaciones compartiendo un mismo concierto. Padres e hijos cantan juntos temas que han resistido el paso del tiempo y que siguen emocionando igual que hace décadas. Esa conexión convierte a los festivales en mucho más que una cita musical: son un punto de encuentro entre generaciones.

En doscondos tenemos la suerte de comprobarlo cada temporada. Sin ir más lejos, todavía estamos flipando con la brillante actuación que se marcaron nuetros chicos de OBK  hace dos días en el Doñana Music Experience  junto a Fangoria) o la enorme acogida que también tuvo Jordi en el Brisa Festival de Málaga o el Gran Reserva en Calahorra. Chiclana también ha sido testigo estos días de la experiencia de reunir, en una noche llamada » Así fueron los 80″, a Rafa Sánchez y OBK en el marco del Concert Music Festival. El cantante de la Unión fue protagonista del festival solidario Play4Life y Tam Tam Go! también brilláron, junto a OBK, en el Solazo Fest de Almería. Como sabéis doscondos siempre es protagonista en los divertidísimos Love the 90´s  donde este años actuaron también Cómplices, Amistades Peligrosas, Alejo Stivel y Marilia, entre otros.  Ejemplos que demuestran que hay canciones capaces de reunir a miles de personas para celebrar la música con la misma ilusión de siempre.

Porque esa es la esencia de un festival. Si los teatros nos regalan la emoción más íntima, los festivales nos recuerdan la felicidad de compartirla. Y pocas imágenes representan mejor el verano que un escenario al aire libre, miles de voces cantando al unísono y una canción que, generación tras generación, sigue formando parte de nuestra historia.

Nos vemos frente al escenario. Allí donde la música deja de sonar para empezar a vivirse.

OBK en la Plaza del Trigo del Sonorama